Add your promotional text...
¿Qué es el espíritu del lugar?
Podemos preguntarnos si existe tal cosa, pero indudablemente lo intuimos. Los espacios nos generan emociones resultado de la interacción entre el lugar y nuestro estado de ánimo.
María Eugenia Prece
12/1/20252 min read


“El espíritu del lugar se define como el conjunto de elementos físicos y espirituales que le otorgan significado, valor, emoción y misterio a un determinado lugar” - Declaración de Quebec, Asamblea Gral. de ICOMOS, Canadá, 4 de octubre de 2008.
Podemos preguntarnos si existe tal cosa, pero indudablemente lo intuimos. Los espacios nos generan emociones que son resultado de la interacción entre el lugar y nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, muchas calles de Rosario están arboladas con tilos. Y en el mes de noviembre, esas calles son la gloria del perfume. Quizás no seamos conscientes, pero algo en nuestro interior cambia al transitar por ellas. Así, los propietarios de una planta alta que recientemente restauramos, aman su casa por lo que ella es, y por el tilo que la protege y le perfuma su salón de techos altos y amplio balcón.
¿Se puede preservar el espíritu del lugar? Este es, por naturaleza, algo cambiante. Su carácter plural y dinámico puede tener múltiples significados. Pero a la vez, y como afirma la Declaración de Quebec del 2008, proporciona una comprensión más amplia del carácter vivo – y a la vez permanente – de los monumentos, sitios y paisajes culturales. En el año 2018 nos convocaron para restaurar el Mirador del Museo Estévez, que estaba en estado de ruina. Finalizando este 2021, pudimos disfrutar de la música que nos brindó el conjunto coral Pro Música desde este mirador recuperado. Durante la obra de restauración, que fue un verdadero desafío, pudimos percibir “el espíritu del lugar” y hoy, con la música, lo vemos desplegado.
Les proponemos un juego: definir el “espíritu del lugar” de algún barrio de Rosario, donde vivís, donde trabajás o estudiás, a donde te gusta ir a pasear. Para ello se necesita tomar conciencia del lugar y sus elementos materiales, es decir, observar hacia afuera. Y, a continuación, cerrar los ojos y observar hacia adentro, tu estado de ánimo y las sensaciones que te atraviesan.
Desde Almapiedra sentimos que eso puede ser suficiente para valorar el patrimonio que nos rodea. Descubrimos que hay lugares que manifiestan una imponente personalidad, y hay otros más impersonales, difíciles de definir, que pueden estar aquí o en cualquier otro lugar. ¿Qué los diferencia? ¿Cuáles valores reconocemos en unos y en otros?
En nuestro sitio web pueden conocer el proceso de restauración del mirador del Museo Estévez, momento en el cual comenzamos a percibir el espíritu del lugar, que luego se nos revelaría durante el concierto de Navidad.
